La rutina biológica del ser humano.

El Ayurveda, que literalmente significa” ciencia de la vida ”, afirma:” así como es el microcosmos, así es el macrocosmos”. Por tanto, nuestro cuerpo es el espejo del universo. En cada momento, el cuerpo experimenta profundos cambios para ajustarse a las continuas alteraciones del entorno y sus ciclos recurrentes. El Ayurveda tiene una interpretación singular de esos ciclos: reconoce tres fuerzas principales, o energías, cada una de las cuales ejercen una importante influencia sobre el cuerpo y la mente durante cuatro horas, dos veces a lo largo de un día de 24 horas.

De 6 a 10 de la mañana. Primer Ciclo Kapha.

El primer ciclo empieza con el nacimiento de un nuevo día. Supongamos que el sol sale a las 6 de la mañana; entre las 4:30 y la 5:00, la naturaleza empieza a despertarse. A medida que el sol va ascendiendo, se torna más activo.

El Ayurveda llama este período  el ” tiempo  Kapha”, que significa que nuestro cuerpo aún está un poco adormecido. Ello permite que el organismo reúna fuerza y resistencia. Tanto si nos despertamos con la alarma del despertador o no, hacia las seis de la mañana las glándulas renales secretan las hormonas del estrés, cortisol y adrenalina, para que el cuerpo se ponga en marcha; es algo parecido a una batería que poner en marcha un motor.

En ese momento, las hormonas sexuales también alcanzan sus niveles más altos.Y, siempre que nuestros ojos vean la luz natural del día, el cerebro  incrementa la producción de la potente hormona llamada serotonina, que nos ayuda a generar la alegría y  el entusiasmo por disfrutar de un día feliz, libre de estrés. Durante las primeras horas de la mañana mostramos una actitud más pausada y fluida, como una sensación de calma y tener los pies en la tierra, que por ejemplo, por la tarde.

De 10 a 14 de la tarde. Primer ciclo Pitta.

Por la mañana, el calor del sol empieza a aumentar a medida que gana altura. A mediodía, la energía solar alcanza su nivel más alto. Entre las 10 y las 12 nuestra capacidad de atención y cognición se encuentra a su nivel máximo. A mediodía, el AGNI, el fuego digestivo, es más eficaz. Es decir, los jugos digestivos (bilis, ácido clorhídrico, enzimas y otras sustancias digestivas) son más abundantes y están más concentrados en este período. El ciclo Pitta es paralelo al ciclo de la serotonina, lo cual no es sorprendente, puesto que la mayor parte de la serotonina se secreta en  el sistema digestivo al mediodía. Una importante secreción de serotonina equivale a una potente secreción de AGNI.

Por otra parte, un AGNI deficitario conlleva falta de apetito, escasa resistencia y depresión. Tomar tan sólo un alimento ligero cuando el cuerpo está preparado para digerir la comida más importante del día es como poner quince litros de gasolina en un depósito de un automóvil cuando el viaje que se va a hacer requiere  llenarlo. El cuerpo no tendrá los nutrientes necesarios para llevar a cabo las numerosas y complejas actividades imprescindibles para mantenerse sano y lleno de energía.

Por esta razón, el Ayurveda aconseja que la comida principal se ingiere entre las 12 y las 13 horas.

Comer a diferentes horas durante la semana y durante el fin de semana es todavía peor que tomar la comida principal por la tarde. Es importante mantener un horario regular a fin de evitar crear confusión en el cuerpo a la hora de secretar las hormonas y los jugos gástricos.

Siempre que la comida sea saludable y nutritiva, el proceso digestivo nos aportará el máximo de vitalidad y energía necesarias para las siguientes 24 horas. Si uno se siente cansado y con sueño después de comer, indica que el AGNI es demasiado débil para digerir adecuadamente los alimentos. En vez de revitalizarse y llenarse de energía con los alimentos, el cuerpo tiene que gastar sus energías en procesarlos. En consecuencia, le queda muy poca energía para atender a otras actividades físicas o mentales.

Por lo general, la somnolencia después de comer se debe a una o más de la siguiente razones:

•La comida es demasiado pesada o la combinación de los alimentos es perjudicial, por ejemplo, fruta con cereales, proteínas animales con féculas.

•No se duerme el tiempo suficiente por la noche.

•Se come mucho más tarde de las 13 horas.

•No se secreta la suficiente bilis (Pitta) para digerir bien los alimentos (debido a los cálculos).

De 14:00 a 18:00 de la tarde . El primer ciclo Vata.

El Vata o “ movimiento ” se encarga del transporte físico del alimento a través del tracto intestinal y es el responsable de absorber los nutrientes y también de llevarlos a los billones de células del organismo. El Vatta, o éste ciclo de 14 a 18 de la tarde, sólo puede rendir bien y a su debido tiempo si el Pitta (la bilis y otros jugos digestivos), o el ciclo de 10 a 14 de la tarde, puede actuar con antelación sobre los alimentos.

Si comemos tarde, por ejemplo, entre las 14 y las 15 horas, el Pitta se altera. Una secreción insuficiente de bilis y otros jugos digestivos comporta una mala absorción de los alimentos, que es una de las principales causas de las deficiencias nutricionales.

Por la tarde, el período Vatta propicia un mayor rendimiento mental y capacidad de estudio que durante otras horas. Por otra parte, si existen problemas de mala absorción intestinal y un desequilibrio metabólico, en este período se acentúan.

Un desequilibrio Vata puede manifestarse en forma de aumento de la irritabilidad, nerviosismo, flatulencias, gases y antojo de tomar alimentos dulces u otros estimulantes, como té, café, refrescos con cafeína, chocolate o tabaco.

Los antojos especialmente durante la tarde, indican que el cuerpo tiene problemas digestivos y de malnutrición, posiblemente debidos a no tomar la comida principal del día a su debida hora.

De 18:00 a 22:00 de la noche. El segundo ciclo Kapha.

La energía del sol decae considerablemente después de las 18 horas, al igual que la actividad Vata. Ello da lugar al inicio de la etapa Kapha vespertina, en la cual disminuyen la digestión, el metabolismo y otras actividades fisiológicas.

El fuego digestivo AGNI,  que sigue de cerca el movimiento solar, declina claramente al caer la noche. Por esta razón, la medicina ayurveda recomienda tomar una comida ligera por la tarde noche, alrededor de las 18 horas. De este modo hay el tiempo suficiente para hacer la digestión antes de irse a la cama. Las investigaciones llevadas a cabo han demostrado que las enzimas digestivas más importantes ya no se generan una vez pasadas las 20:00 horas.

Por tanto, si se cena más tarde de las 19:00 horas no se digerirán adecuadamente los alimentos y éstos se descompondrán cuando aún estén en el estómago. Todo el mundo conoce la sensación de pesadez de estómago o lo molesta que es la acidez que asciende a la garganta, que son los signos desagradables de una mala digestión.

En el período Kapha de 18:00 a 22:00 horas, el cuerpo y la mente adoptan una actitud más lenta y pesada. Esto induce a la somnolencia. En realidad, es muy beneficioso meterse en la cama y dormirse antes de que se detenga la influencia de Kapha (a las 22:00). La mayoría de las personas sienten sueño o pereza entre las 21 y las 22 horas. Esa sensación es el resultado de la secreción de un tranquilizante natural que produce el cerebro cuando quiere que nos vayamos a dormir. Según parece, la melatonina influye notablemente en el sueño, pues cuanto más melatonina produzcamos en horas vespertinas, más sueño tendremos. Los individuos que no sienten sueño entre las 21:30 y las 22 horas sufren un trastorno de la producción de melatonina.

Alrededor de las 21 horas, el nivel de inmunidad del cuerpo empieza a disminuir, como indica el repentino descenso de endorfinas y corticosteroides, que son las armas que utiliza el cuerpo para combatir la inflamación. En este periodo, el cuerpo intenta ahorrar tanta energía y recursos físicos como sea posible, y ello por una buena razón, tal y como se explica a continuación.

De 22:00 a 02:00 de la madrugada. El segundo ciclo Pitta.

El cuerpo nos tienta a ir a dormir antes de que la fase Pitta reanude su segundo ciclo en la jornada de 24 horas. La influencia Pitta empieza a las 22 horas y dura hasta las 2 de la madrugada. Durante ese tiempo, la energía Pitta se encarga principalmente de limpiar, regenerar y rejuvenecer  el cuerpo. El hígado absorbe la mayor parte de la energía del organismo a esas horas y desempeña una sorprendente variedad de actividades que suman más de 500 funciones diferente. Entre ellas está el aporte de nutrientes vitales y de energía a todo el cuerpo, la descomposición de sustancias nocivas y la limpieza de la sangre.

Además, la células del hígado producen bilis en esta fase, que resulta necesaria para digerir los alimentos, en especial las grasas, del día siguiente. Una de las funciones principales del hígado consiste en sintetizar proteínas que sirven de componente básico de las células, las hormonas y los componentes de la sangre.

Puesto que el hígado es un órgano muy activo, necesita una considerable cantidad de energía. El fuerte ritmo metabólico de ese órgano genera mucho calor, lo que hace que sea el principal productor de calor del cuerpo. Sin embargo, si no se tienen en cuenta los ritmos biológicos y uno permanece despierto durante este periodo, la energía disponible para efectuar las importantes tareas del hígado es mucho menor, con lo que finalmente el resultado es una disminución de la función hepática, la aparición de cálculos intrahepáticos y la alteración de la salud.

Si el individuo agota la energía nocturna del hígado forzándole a digerir alimentos o llevando a cabo actividades físicas o mentales, este órgano vital se ve con muy poca fuerza para cumplir su tarea crucial. La mayor parte de la energía Pitta debería reservarse para el hígado y también, en gran medida, para los riñones. Así, estos pueden filtrar el plasma sanguíneo, mantener el equilibrio de los fluidos corporales y la presión arterial normal.

Si bien el cerebro apenas representa una cincuentava parte de la masa corporal, suele contener más de una cuarta parte de la cantidad total de sangre que hay en el cuerpo. Sin embargo, por la noche, durante el período Pitta, la mayor parte de la sangre que se halla en la parte posterior del cerebro fluye hacia el hígado, donde se almacena y purifica. Si durante este tiempo se llevan a cabo actividades mentales o físicas, el hígado no recibe la suficiente cantidad de sangre para poder actuar como es debido. Tampoco puede limpiar la sangre suficientemente. El resultado es la acumulación de materias tóxicas en el hígado y en el flujo sanguíneo.

Si las toxinas siguen circulando por la sangre, acabaran instalándose en el fluido intersticial (tejido conectivo) de los órganos y sistemas corporales, incrementando el grado de acidez y causando daños en dichos órganos y sistemas, entre ellos el hígado. Un alto grado de toxicidad en la sangre provoca la secreción de las hormonas del estrés, aturdimiento, lesión de vasos capilares, músculos del corazón y arterias. La mayoría de las enfermedades cardiacas son el resultado del mal funcionamiento de un hígado incapaz de eliminar diariamente todas las toxinas y las sustancias nocivas de la sangre. Cuando no proporcionamos al hígado la energía que necesita para llevar a cabo sus tareas fundamentales, estamos sembrando la enfermedad en todo nuestro organismo.

De 02:00a 06:00 de la madrugada. El segundo ciclo Vata.

El período comprendido entre los 2 y las 6 de la mañana está controlado por Vata. Su ciclo matinal es responsable de evacuar los productos de desecho corporales del hígado, las células, los intestinos y todas las demás partes del organismo y transportarlos a los órganos y sistemas de detoxificación y eliminación.

Así, el sistema linfático neutraliza los microbios dañinos, los desechos metabólicos, los residuos celulares, las células inservibles y las células dañadas por la enfermedad. El recto solidifica la materia fecal y favorece la evacuación del intestino. Los riñones conducen la orina a la vejiga, donde se origina la micción. La piel también recibe productos de desecho que empiezan a aflorar en ese período. De ahí la importancia de lavarse o ducharse por la mañana.

El cuerpo entero se pone en marcha para excretar los productos inútiles. Alrededor de un 70% del material residual se elimina por los pulmones, un 20% por la piel, un 7% por la orina y un 3% por las heces. Cualquier congestión de larga duración en el colon, el hígado y los riñones convierte al organismo en un vertedero de basuras.

Al final del período Pitta, que marca el inicio del tiempo Vata, la temperatura del cuerpo empieza a descender a su nivel más bajo hacia las 4 de la mañana (el apogeo de la fase Vata).Después, vuelve a ascender gradualmente. Hacia el final del período 02 a 06 horas de la madrugada o Vata, cuando la naturaleza empieza a devenir más activa, la temperatura corporal y los niveles de las hormonas del estrés como la adrenalina y el cortisol son suficientemente altos como para inaugurar el día con una limpieza general. Ahora bien, para ayudar a que la eliminación de los residuos sea completa y eficaz, el cuerpo necesita estar despierto y en posición vertical.

La fuerza de gravedad desempeña un papel muy importante en la función circulatoria y de limpieza del organismo. Por consiguiente, el Ayurveda recomienda que nos levantemos preferentemente antes de que salga el sol o al amanecer, pero no después de que haya salido el sol. La manera más fácil de controlar la hora de despertarse consiste en ajustar la hora de irse a dormir. Si necesita más horas para sentirse a gusto, entonces debería acostarse incluso antes.

La evacuación del intestino comporta el mayor esfuerzo del organismo y absorbe gran parte de la energía corporal. Para ayudar al organismo a realizar ese esfuerzo, es preciso que estemos de pie y bien despiertos de buena mañana. Irse a la cama pronto y levantarse pronto es el mejor consejo de salud que se puede dar.

LOS RIESGOS DE SALIRSE DE LA RUTINA NATURAL.

Apartarse regularmente de cualquiera de los ritmos biológicos puede romper el equilibrio mental y corporal. Por ejemplo, imaginemos que dormimos hasta las 8 de la mañana, es decir, hasta dos horas dentro del período Kapha (actividad baja). Esto significa que las funciones y movimientos de eliminación de Vata no pueden completar el transporte de los desechos durante la fase final del período Vata, que ocurre a las 6 de la mañana. Sin embargo, dado que la influencia Vata es aún muy fuerte a esa hora, su movimiento se ve restringido y revertido, como cuando el curso de un río queda interrumpido por el muro de una represa.

Debido a ello, parte de los desechos se ven empujados a volver hacia atrás en vez de ser excretados. La misma situación se produce en el sistema urinario. Una parte de la orina retrocede y vuelve a los riñones, lo que altera el equilibrio de los fluidos corporales y provoca una inflamación de la cara, los ojos y el abdomen. Además los desechos que la piel intenta eliminar son reabsorbidos y empiezan a penetrar en la linfa y en el torrente sanguíneo. Cuando la materia fecal empieza a retornar al colon, la congestión se produce en todo el tracto gastrointestinal. Los conductos linfáticos se obstruyen, lo que se traduce en edemas en los intestinos y en otras partes del cuerpo.

Una congestión linfática frecuente estresa enormemente el corazón y socava el esfuerzo de éste por mantener la circulación. Además de otros síntomas, puede causar pesadez, embotamiento e hinchazón de los ojos y la cara.

El Ayurveda señala que dormir durante el período Kapha por la mañana (De 06:00 a 10:00) puede ocasionar una grave congestión que provoca problemas respiratorios, circulatorios, embotamiento mental y letargo generalizado durante horas.

La no exposición solar durante las horas de la mañana puede dar lugar a una baja secreción de serotonina. Esto puede causar falta de alegría y entusiasmo, y , por consiguiente una depresión crónica. Las ganas de seguir durmiendo y no querer despertarse por la mañana son los primeros indicios de una depresión.

Otro efecto secundario del hecho de dormir hasta entrado el período Kapha es la reducción del AGNI o fuego digestivo, lo que crea problemas digestivos. El AGNI se incrementa de modo natural cuando por la mañana aumentan los niveles de serotonina. Por esta razón, lo mejor es ver la luz del sol tan pronto como amanece. Así era costumbre hacerlo en todas partes del mundo antes de que se implementara la electricidad y se inventaran los relojes.

El grado de desviación de los ritmos de la naturaleza marcará la intensidad de la batalla dentro de nuestro organismo, el malestar o la dolencia a la que deberemos enfrentarnos física y mentalmente.

Se recomienda firmemente a todo aquel que sufra cualquier tipo de enfermedad que empiece por vivir en armonía con los ritmos naturales de su organismo en la medida de lo posible. Esto le ayudará mucho en el proceso curativo y contribuirá a prevenir cualquier dolencia.

Estar en armonía con los ritmos naturales de la vida es una de las mejores resoluciones que puede tomar una persona sana para conservar la salud.

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