¿Por qué dormir bien es tan importante?

El sueño se divide en dos grandes etapas: la de antes de la medianoche y la de después de la medianoche. En los adultos, los procesos más importantes de purificación y renovación tienen lugar durante las dos horas de sueño anteriores a la medianoche. Este período incluye el sueño profundo, que a menudo se denomina sueño de belleza. El sueño profundo dura alrededor de una hora, de las 23 a las 24 horas. En éste período se entra en un estado de tranquilidad en el que el consumo de oxígeno del cuerpo desciende aproximadamente un 8%. El resultado es un descanso profundo y una plena relajación.

El reposo fisiológico que se consigue durante esa hora de dormir sin soñar es al menos tres veces más intenso que el que se produce mientras se duerme en la etapa posterior a la medianoche, cuando el consumo de oxígeno del cuerpo asciende otra vez entre un 5 y un 6%.

Los factores que determinan el crecimiento, comúnmente denominados hormonas del crecimiento, se secretan profusamente durante esas horas de sueño profundo. Estas potentes hormonas son las responsables del crecimiento celular, de la recuperación y del rejuvenecimiento del cuerpo. Las personas envejecen con mayor rapidez cuando no producen suficientes hormonas del crecimiento.

El sueño profundo nunca tiene lugar después de medianoche y sólo se producee cuando uno se va a dormir al menos dos horas antes de esa hora. Si se deja de dormir profundamente de modo regular, el cuerpo y la mente se agotan. Esto desencadena una respuesta hormonal anormal en forma de secreciones constantes de las hormonas del estrés, como la adrenalina, el cortisol o el colesterol (¡sí, el colesterol es una hormona del estrés que aumenta con el estrés!).

Para mantener esas irrupciones artificiales de energía, al menos durante cierto tiempo, hay quien se ve tentado a tomar estimulantes como cigarrillos, café, té, dulces, bebidas energéticas o alcohol. Sin embargo, cuando las energías corporales se agotan, sobreviene la fatiga crónica y los estimulantes ya no son eficaces.

La fatiga es una de las principales causas o factores desencadenantes de los problemas de salud de hoy en día. Cuando una persona se siente cansada, no sólo la mente está cansada. En realidad, todas y cada una de las células del corazón, los pulmones, el aparato digestivo, los riñones y cualquier otro órgano del cuerpo carecen de energía y son incapaces de funcionar como es debido.

Al estar fatigado, el cerebro no recibe la cantidad que necesita de agua, glucosa, oxígeno y aminoácidos, sus nutrientes más necesarios. La falta de nutrientes  en el cerebro puede ocasionar innumerables problemas en la mente, el cuerpo y el comportamiento de una persona, además de fatiga.

La fatiga frecuente y la falta de energía preceden a las enfermedades crónicas y a la mayoría de las dolencias graves, entre ellas el cáncer, las cardiopatías, la esclerosis múltiple, el síndrome de fatiga crónica, el sida, el resfriado común y la gripe.

Las investigaciones realizadas señalan una relación directa entre sueño y salud. La falta de sueño afecta incluso a la secreción de la hormona del crecimiento, lo cual está vinculado a la obesidad. A medida que desciende la secreción hormonal, aumenta la probabilidad de ganar peso.

En otras palabras, cuanto peor se duerme, más se engorda. Además, la tensión arterial desciende durante el sueño, pero un sueño interrumpido puede influir de modo contraproducente en ese descenso normal y generar hipertensión y problemas cardiovasculares. Finalmente, dormir poco entorpece la capacidad del organismo para utilizar la insulina, lo que conduce a la aparición de la diabetes.

Uno de los descubrimientos más importantes con respecto al cáncer es que los bajos niveles de melatonina en sangre incrementan el riesgo de sufrir cáncer. Dicho de otro modo, cuanto menos melatonina se produzca durante la noche, más probable es que  las células sobrepasen su ciclo de vida natural y, por tanto, devengan cancerosas.

Los efectos perjudiciales de la luz para la secreción nocturna de la melatonina se observaron en roedores. “Por lo menos en las ratas, un poco de luz durante toda la noche puede tener un fuerte efecto en la formación del cáncer”, señaló David E. Blask, del Mary Imogene Bassett Research Institute de Cooperstown, Nueva York. Tras exponer a unas cuantas ratas a una luz constante, que comporta una suspensión casi total de la melatonina, Blask demostró que los tumores pueden crecer con gran rapidez. Incluso pequeñas cantidades de luz pueden interferir en los ritmos biológicos del organismo. El equipo de Blask informó de que los tumores crecían casi con el doble de rapidez en los animales expuestos durante la noche a la escasa luz que pasaba por el intersticio inferior de la puerta que en los animales que se hallaban en absoluta oscuridad.

El descubrimiento de que la melatonina inhibe el desarrollo del cáncer y de que la luz inhibe la producción de melatonina es extraordinario para la prevención y el tratamiento del cáncer. Según Blask, la melatonina es una señal fundamental que nos transmite información periódica sobre los ciclos naturales de luz y oscuridad a todas las células del organismo, incluidas las cancerosas.

Existe una relación especial y profunda entre los problemas de sueño y el funcionamiento neuropsicológicos del niño. Los trastornos del sueño tienen que ver a menudo con el trastorno por déficit de atención e hiperactividad en los niños. Pero esto no se limita exclusivamente a los niños.

Gran parte del cansancio se debe a No irse a dormir dos horas antes de la medianoche, pues la hora de sueño profundo antes de la medianoche es la más importante del sueño. Ningún tratamiento que no incluya la “terapia del sueño profundo” natural consigue un buen resultado a largo plazo, pues el sistema de salud corporal propio, el sistema inmune, depende de unos ciclos sanos y adecuados para su vitalidad y eficiencia.

El Pitta, o el período de 10:00 a 14:00 horas y de 22:00 a 02:00 horas, que controla el AGNI o fuego digestivo, también se altera si la última comida del día se hace tarde (después de las 18:30 o las 19 horas) o se toman tentempiés en el ciclo Pitta (durante la noche. De 22:00 a 02:00). Al alterar la fase Pitta por la noche se alteran también sus funciones durante y después de la comida, lo cual ocasiona trastornos del hígado, el bazo, la vesícula biliar, el estómago y el páncreas.

¿Nos cuesta despertarnos o nos despertamos a menudo ?

Además de un reloj biológico trastornado (ciclos hormonales alterados a causa de un estilo de vida irregular), la causa más común de los trastornos del sueño es la circulación de toxinas en la sangre. La mayoría de las toxinas se deben a alimentos que no se han digerido bien, al hecho de haber tomado alimentos pesados por la noche o a haber comido justo antes de ir a dormir. Esas toxinas pueden traspasar la barrera cerebral, del mismo modo que el alcohol, y pueden dañar las neuronas. A fin de prevenir lesiones cerebrales y diluir las toxinas, el cerebro debe retener el máximo de sangre posible.

Para ello, tiene que evitar que el individuo se duerma o despertarle cuando las toxinas están demasiado concentradas (generalmente durante el segundo ciclo Vata o de 02:00 a 06:00 horas).

Como siempre podemos confiar en la sabiduría de nuestro organismo.

Si estamos cansados y somnolientos, sentimos un impulso natural de tumbarnos y dormir. Sin embargo, una taza de café o un cigarrillo nos pueden aportar la suficiente adrenalina como para mantenernos despiertos. Cuando se ignora el sueño de modo habitual, un exceso de secreción de adrenalina y de otras hormonas del estrés pueden acabar haciéndonos hiperactivos e incapaces de relajarnos o de dormir adecuadamente.

El hecho de ignorar los mensajes del cuerpo es la razón principal de la mayor parte de las enfermedades.

Si damos la espalda a los instintos básicos del cuerpo, la mente empieza a buscar sustitutos, lo que genera antojos (legítimos) o adicciones a ciertos alimentos, bebidas, estimulantes, sexo, etc.

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